Cómo evitar la barriga después de los cuarenta

Habrás visto como el cuerpo de muchas amigas que solían tener “cintura de avispa” va perdiendo su forma y ensanchando su abdomen después de los cuarenta. Puede ser tu caso hoy o quizás el día de mañana….

Es que a medida que te acercas a la menopausia tu cuerpo comienza a sufrir una serie de cambios fisiológicos entre los que se encuentra la menor secreción de estrógenos.

Los estrógenos son hormonas que entre otras funciones se dedican a la reparación y fabricación de hueso. Por eso en la medida que disminuye su presencia en el cuerpo las mujeres tenemos tendencia a la osteoporosis o debilitamiento de nuestra estructura ósea.

Pero a medida que avanza la edad y disminuye la producción natural de estrógeno la inteligencia natural del cuerpo busca fuentes alternativas de esta hormona que encuentra en la grasa visceral o grasa abdominal que en un círculo vicioso tiende a acumularse para abastecer al organismo de estrógenos, ayudada además por el enlentecimiento del metabolismo.

Para salir de ese círculo lo recomendado es proveer al cuerpo de otras fuentes de estrógeno que a su vez ayuden a eliminar la grasa abdominal  y terminar con esa panza saliente que se va formando con el avance del tiempo.

Cómo evitar la barriga clásica de la menopausia

Dos son las medidas naturales más indicadas para disminuir o directamente evitar la formación de la panza después de los cuarenta: la dieta y la actividad física.

La dieta adecuada es aquélla  donde se eviten los alimentos procesados con muchos conservantes y productos químicos. Y la clave es tratar de comer todo lo  más crudo y natural posible.

Entre los alimentos que ayudan a la producción de estrógenos puedes encontrar las verduras como el coliflor, repollo, la cebolla, el ajo. La miel, las semillas y frutos secos y condimentos como el jengibre, la salvia, el orégano, romero y curry. Procura incluirlos en todas tus comidas.

La actividad física recomendada  es aquélla que puedas incorporar diariamente como un hábito. Ideal que combines ejercicios aeróbicos (de repetición: bicicleta, caminata, correr, saltar, bailar) con ejercicios de fuerza (pesas y aparatos).

Pero si nada de esto es posible para ti al menos deberías proponerte caminar a tu trabajo, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor, dar 8 vueltas a la manzana o cualquier cosa que acelere tu ritmo cardíaco y movilice tu organismo.

Todo esto moderado si tienes solo un pequeño sobrepeso concentrado en tu abdomen. Si el problema es más grave deberías tomar medidas más drásticas y decidirte por disminuir la cantidad de calorías que comes al día y aumentar la actividad física.

No hay secretos en esto. Lo único seguro es que cuanto más demoras en tomar las medidas apropiadas, más difícil es revertir la situación. La panza no es solo un problema estético. La grasa abdominal es un factor de riesgo  mayor y se encuentra asociada a problemas cardíacos, diabetes, hipertensión, cáncer de mama y colon y trastornos metabólicos.

Si haces que tu cuerpo sea tu prioridad encontrarás el tiempo y los recursos para hacer lo que tienes que hacer por tu salud.

Fuerza y éxitos!

SOLEDAD MANZI

 

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